lunes, 5 de mayo de 2014

Código abierto

Septiembre 2011

Faltaban 2’ para que empezara la película, estaba en la boletería llenando mis datos en el ticket de entrada (porque solo vendían entradas a los presentes con solicitud de información de los mismos), mi compañero no llegaba y el boletero no tenía la mejor de las actitudes:

 - Por favor, deme otra entrada para la persona que la verá conmigo. Yo puedo suministrarle sus datos.
- Eso es imposible, cada uno debe llenar los suyos. Además necesitamos su firma. Esta película solo la pasaremos hoy y esas son las reglas establecidas.

La película empezaba puntual, a las 23:45, faltaba un minuto.

 Había visto el avance y leído la reseña. Se trataba de testimonios sobre una investigación hecha por neurocientistas junto a genetistas y era la primera documentación sobre esos descubrimientos a nivel científico.
Estos científicos planificaban (entre ellos se encontraba Llinás, autor de “El cerebro y el mito del yo”) seguir profundizando en ese tema pero incorporando el trabajo de Ascetas de diferentes Escuelas.

En Código abierto, se mostraría el trabajo sobre el código genético y el descubrimiento del sector preciso en el genoma humano donde se graba la memoria histórica. También se diría que ese sector está abierto y que por allí se introducen las nuevas grabaciones, accidentales, naturales e intencionales. Que además, es por ese sector del genoma humano que se produce la conexión con el Cosmos. Después de ese trabajo y descubrimiento, la propuesta de los científicos sería continuar el trabajo con Ascetas, con místicos.

Faltaban 30’’ para que empezara la película cuando llega mi compañero, rápidamente llena sus datos en el ticket e ingresamos a la sala. Nos estábamos acomodando frente a la gran pantalla que ya empezaba a mostrar la iconografía del espacio que difundía el documental cuando un salto de nivel me pone en situación de tener que incorporarme y darme cuenta que estaba desprolijamente despatarrada en la cama.

Anoto en un cuaderno mi sueño y agrego algo que me quedó como recuerdo “El próximo trabajo corresponde a intencionar y direccionar la energía y los mejores propósitos para que una nueva grabación se produzca en el genoma humano. Hay que hacer un nuevo surco por el que vaya la púa. El trabajo será para las futuras generaciones. Tiene que grabarse en la memoria histórica del ser humano un nuevo paradigma. La violencia, las guerras, los valores del antihumanismo deben ser recuerdos del hombre prehistórico, del hombre primitivo. Por allí es por donde se debe colar una nueva mentación, por allí es por donde se debe introducir la buena mente”

 Patricia Lacolla | Parques de Estudio y Reflexión - Carcarañá

(escrito decorrido sin mayor detenimiento)

2 comentarios:

  1. Un sueño que despierta a una nueva realidad, a una nueva humanidad... Inspiradisimo, Patri, profético. Abrazo.

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